Gracias por estar alli y que Dios los Bendiga. LO SIENTO POR FAVOR PERDONAME GRACIAS TE AMO
miércoles, 20 de febrero de 2013
martes, 19 de febrero de 2013
También puedes escoger eliminar ciertos sufrimientos físicos que no provienen de alguna falla orgánica
conocida. Hay muchos malestares físicos que a menudo no provienen de desórdenes fisiológicos como ciertos
dolores de cabeza, dolores de espalda, úlceras, hipertensión, urticarias, erupciones de la piel, calambres,
dolores diversos y así por el estilo.
Una vez tuve una paciente que juraba que hacía cuatro años que tenía dolor de cabeza todas las mañanas.
Todas las mañanas a las 6.5 esperaba que le llegara y entonces tomaba analgésicos. También mantenía bien
informados de sus sufrimientos a sus amigas y compañeros de trabajo. Se le sugirió a esta paciente que en
realidad ella quería sentir estos dolores de cabeza y los había escogido como una manera de llamar la atención
y de que la gente la compadeciera. También se le sugirió que podía aprender a no desear esto para sí misma y
que podía tratar de trasladar el dolor de en medio de la frente hacia un costado de la cabeza. Ella iba a
aprender a controlar su dolor de cabeza o a darse cuenta de que lo controlaba haciéndolo cambiar de lugar. La
primera mañana se despertó a las 6.30 y se quedó en la cama esperando su dolor. Cuando llegó pudo
}pensarlo} en otro lugar de su cabeza. Escogió algo nuevo para sí y finalmente dejó de escoger tener dolores
de cabeza.
Hay cantidad de pruebas que apoyan la teoría de que la gente escoge tener tumores, artritis, enfermedades
del corazón, "accidentes" y muchos otros males incluido el cáncer, males que se ha pensado siempre que le
suceden fortuitamente a la gente. En el tratamiento de enfermos "mortalmente enfermos", muchos
investigadores han empezado a creer que la manera de aliviar el mal es ayudando al paciente a no desear la
enfermedad en cualquier forma que sea. Algunas culturas tratan el dolor de esta manera, dominando
completamente la mente y haciendo que el autocontrol sea sinónimo de control mental.
El cerebro que está compuesto de diez billones de partes funcionantes, tiene suficiente capacidad de
almacenamiento como para aceptar diez novedades por segundo. Se ha calculado, y haciendo cálculos
moderados, que el cerebro humano puede almacenar una cantidad de información equivalente a cien trillones
de palabras, y que nosotros usamos sólo una pequeña fracción de este espacio.
Este instrumento que llevas contigo por todas partes es muy potente y puedes elegir usarlo de diferentes
maneras, algunas tan estupendas y tan fantásticas que ni siquiera se te habían ocurrido hasta ahora. Trata de
ser consciente de esto mientras vayas leyendo las páginas de este libro y trata de escoger nuevas formas de
pensar.
No te apresures a decir que este tipo de control es una forma de charlatanería. La mayoría de los médicos
han visto a pacientes que optan por una enfermedad física que no tiene causas fisiológicas. No es raro ver
gente que se enferma misteriosamente cuando se enfrentan con alguna circunstancia difícil, o que evitan
enfermarse cuando estar enfermo es sencillamente "imposible" en ese momento, y de esa manera postergan
los efectos, quizá la fiebre, hasta que no exista esa circunstancia tan importante, y sólo entonces se
derrumban.
Yo conozco el caso de un hombre de 36 años atrapado en una horrible situación matrimonial. Decidió el 15
de enero que el 10 de marzo dejaría a su mujer. El 28 de febrero desarrolló una fiebre de 40º y empezó a
vomitar sin poderse controlar. Esto se convirtió en una situación recurrente; cada vez que se armaba de valor
para decidir abandonar a su mujer le daba la gripe o un ataque de indigestión. Estaba eligiendo. Era más fácil
enfermarse que enfrentarse con la culpa, el miedo, la vergüenza y lo desconocido que implicaba el hecho de la
separación.
Escucha los anuncios que oímos por la televisión.
"Yo soy un Corredor de la Bolsa... así es que se podrán imaginar los dolores de cabeza que tengo que
soportar, las tensiones. Pero yo tomo esta píldora para quitármelos." Mensaje: No puedes controlar lo que sientes si trabajas en cierto tipo de empleos (profesores, ejecutivos, padres); por tanto, confía en algo que lo
haga por ti.
Nos bombardean con mensajes de ese tipo a diario. Lo que esconden e implican está muy claro y es que
somos unos prisioneros indefensos que tenemos que tener algo o alguien que haga las cosas por nosotros.
Tonterías. Sólo tú puedes mejorar tu suerte y hacerte feliz a ti mismo. De ti depende hacerte cargo de controlar
tu propia mente, y entonces debes tratar de sentir y actuar de las maneras que elijas.
conocida. Hay muchos malestares físicos que a menudo no provienen de desórdenes fisiológicos como ciertos
dolores de cabeza, dolores de espalda, úlceras, hipertensión, urticarias, erupciones de la piel, calambres,
dolores diversos y así por el estilo.
Una vez tuve una paciente que juraba que hacía cuatro años que tenía dolor de cabeza todas las mañanas.
Todas las mañanas a las 6.5 esperaba que le llegara y entonces tomaba analgésicos. También mantenía bien
informados de sus sufrimientos a sus amigas y compañeros de trabajo. Se le sugirió a esta paciente que en
realidad ella quería sentir estos dolores de cabeza y los había escogido como una manera de llamar la atención
y de que la gente la compadeciera. También se le sugirió que podía aprender a no desear esto para sí misma y
que podía tratar de trasladar el dolor de en medio de la frente hacia un costado de la cabeza. Ella iba a
aprender a controlar su dolor de cabeza o a darse cuenta de que lo controlaba haciéndolo cambiar de lugar. La
primera mañana se despertó a las 6.30 y se quedó en la cama esperando su dolor. Cuando llegó pudo
}pensarlo} en otro lugar de su cabeza. Escogió algo nuevo para sí y finalmente dejó de escoger tener dolores
de cabeza.
Hay cantidad de pruebas que apoyan la teoría de que la gente escoge tener tumores, artritis, enfermedades
del corazón, "accidentes" y muchos otros males incluido el cáncer, males que se ha pensado siempre que le
suceden fortuitamente a la gente. En el tratamiento de enfermos "mortalmente enfermos", muchos
investigadores han empezado a creer que la manera de aliviar el mal es ayudando al paciente a no desear la
enfermedad en cualquier forma que sea. Algunas culturas tratan el dolor de esta manera, dominando
completamente la mente y haciendo que el autocontrol sea sinónimo de control mental.
El cerebro que está compuesto de diez billones de partes funcionantes, tiene suficiente capacidad de
almacenamiento como para aceptar diez novedades por segundo. Se ha calculado, y haciendo cálculos
moderados, que el cerebro humano puede almacenar una cantidad de información equivalente a cien trillones
de palabras, y que nosotros usamos sólo una pequeña fracción de este espacio.
Este instrumento que llevas contigo por todas partes es muy potente y puedes elegir usarlo de diferentes
maneras, algunas tan estupendas y tan fantásticas que ni siquiera se te habían ocurrido hasta ahora. Trata de
ser consciente de esto mientras vayas leyendo las páginas de este libro y trata de escoger nuevas formas de
pensar.
No te apresures a decir que este tipo de control es una forma de charlatanería. La mayoría de los médicos
han visto a pacientes que optan por una enfermedad física que no tiene causas fisiológicas. No es raro ver
gente que se enferma misteriosamente cuando se enfrentan con alguna circunstancia difícil, o que evitan
enfermarse cuando estar enfermo es sencillamente "imposible" en ese momento, y de esa manera postergan
los efectos, quizá la fiebre, hasta que no exista esa circunstancia tan importante, y sólo entonces se
derrumban.
Yo conozco el caso de un hombre de 36 años atrapado en una horrible situación matrimonial. Decidió el 15
de enero que el 10 de marzo dejaría a su mujer. El 28 de febrero desarrolló una fiebre de 40º y empezó a
vomitar sin poderse controlar. Esto se convirtió en una situación recurrente; cada vez que se armaba de valor
para decidir abandonar a su mujer le daba la gripe o un ataque de indigestión. Estaba eligiendo. Era más fácil
enfermarse que enfrentarse con la culpa, el miedo, la vergüenza y lo desconocido que implicaba el hecho de la
separación.
Escucha los anuncios que oímos por la televisión.
"Yo soy un Corredor de la Bolsa... así es que se podrán imaginar los dolores de cabeza que tengo que
soportar, las tensiones. Pero yo tomo esta píldora para quitármelos." Mensaje: No puedes controlar lo que sientes si trabajas en cierto tipo de empleos (profesores, ejecutivos, padres); por tanto, confía en algo que lo
haga por ti.
Nos bombardean con mensajes de ese tipo a diario. Lo que esconden e implican está muy claro y es que
somos unos prisioneros indefensos que tenemos que tener algo o alguien que haga las cosas por nosotros.
Tonterías. Sólo tú puedes mejorar tu suerte y hacerte feliz a ti mismo. De ti depende hacerte cargo de controlar
tu propia mente, y entonces debes tratar de sentir y actuar de las maneras que elijas.
Wayne W. Dyer
sábado, 16 de febrero de 2013
Si las circunstancias te hacen ver la vida "gris",
siempre tienes la oportunidad de contemplar
la belleza de los colores del mundo!
"Pinta colores en tu día, llena tu vida de alegría,
ríe sin control, abraza con amor, saborea tus triunfos,
aprende de tus fracasos, humedece tu vida con la
frescura de la paz, provoca epidemias de alegría
a tu alrededor, comparte ilusiones, contagia tus
emociones pero sobre aprende a llevar una
vida con amor."
Orena Naranjo
|
HERMANN HESSE.- DEMIAN
"Y me contó la historia de un muchacho enamorado de una estrella. Adoraba a su estrella junto al mar, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con ella y le dirigía todos sus pensamientos. Pero sabía o creía saber, que una estrella no podría ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino era amar a una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construyó todo un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que habría de purificarle y perfeccionarle. Todos sus sueños se concentraban en la estrella. Una noche estaba de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella. En el momento de mayor pasión dio unos pasos hacia adelante y se lanzó al vacío, a su encuentro. Pero en el instante de tirarse pensó que era imposible y cayó a la playa destrozado. No había sabido amar. Si en el momento de lanzarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella. (...) Las cosas que vemos son las mismas cosas que llevamos en nosotros. No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. "
Protegerse de los malos pensamientos
Frase eterna que ya deberíamos manejar de taquito: "Los pensamientos te sanan o te matan". Tú mente te eleva o te destruye. Efectivamente sos lo que pensás y lo que pensás, tu sistema de creencias, dependerá de la crianza que recibiste, de tu pasado acumulado, de la falta de búsqueda de algo profundo o bien, todo lo contrario, de la forma elevada en que te recibieron en el mundo, revelándote que sos un ser de luz que nació para ser felíz. Aunque lo último, sabemos, no resulta una enseñanza habitual...
A la mayoría no se nos reforzó la conciencia del gran tesoro que poseemos en el interior. Las personas, incluso las bien intencionadas -por ejemplo los padres- nunca nos invitaron a observar el refulgir de la luz grande y espiritual que traemos dentro, sino más bien nos instaron a perseguir, perseguir y perseguir los mandatos que la sociedad establece.
Sin embargo ya es hora y tiempo de notificarnos que el verdadero lugar se encuentra en nuestro Ser interno, en nuestro corazón espiritual. Hay mucha gente con pensamientos negativos, por no decir siniestros, violentos, vengativos, recorosos. Seguro se debe al entorno en el que vivieron, a la historia personal, a la escuela, al barrio. No obstante, tal contenido puede modificarse, ¿Cómo? ¿Te animás a una pruebita?... tenés delante una cancha de básquet. Parate al costado, afuera y ponete a picar la pelota sin ingresar a jugar, o sea, sin pasarla ni correr compulsivamente queriendo ganar. Observá que el partido seguirá igual aunque vos no estés en él. Decidí entonces que, de entrar será para elevar el nivel, brindando lo mejor de vos. Si en cambio pensás ingresar por el solo hecho de participar, sin captar la causa, el "para qué" se juega, mejor sustraete y seguí siendo testigo. Hasta que refuerces los pensamientos superfluos y comiences a captar la belleza subyacente y la energía que hay en ese partido, y te animes, posivo ya, a cruzar la línea y sumarte. Lo mismo sucede en el día a día: Hay cientos de hechos cotidianos que nos perdemos por mirar su cáscara y no su esencia.
El optimismo, encontrar en el medio del desierto el vaso medio lleno, producirá verdaderos logros internos. Y ley de atracción mental mediante, convertirá tu convicción y tu fe en merecimientos y maravillas por gozar. De la misma manera que cuando menos creas en vos mas calamidades atraerás.
Gracias por existir.
Claudio M.Dominguez
Protegerse de los malos pensamientos
Frase eterna que ya deberíamos manejar de taquito: "Los pensamientos te sanan o te matan". Tú mente te eleva o te destruye. Efectivamente sos lo que pensás y lo que pensás, tu sistema de creencias, dependerá de la crianza que recibiste, de tu pasado acumulado, de la falta de búsqueda de algo profundo o bien, todo lo contrario, de la forma elevada en que te recibieron en el mundo, revelándote que sos un ser de luz que nació para ser felíz. Aunque lo último, sabemos, no resulta una enseñanza habitual...
A la mayoría no se nos reforzó la conciencia del gran tesoro que poseemos en el interior. Las personas, incluso las bien intencionadas -por ejemplo los padres- nunca nos invitaron a observar el refulgir de la luz grande y espiritual que traemos dentro, sino más bien nos instaron a perseguir, perseguir y perseguir los mandatos que la sociedad establece.
Sin embargo ya es hora y tiempo de notificarnos que el verdadero lugar se encuentra en nuestro Ser interno, en nuestro corazón espiritual. Hay mucha gente con pensamientos negativos, por no decir siniestros, violentos, vengativos, recorosos. Seguro se debe al entorno en el que vivieron, a la historia personal, a la escuela, al barrio. No obstante, tal contenido puede modificarse, ¿Cómo? ¿Te animás a una pruebita?... tenés delante una cancha de básquet. Parate al costado, afuera y ponete a picar la pelota sin ingresar a jugar, o sea, sin pasarla ni correr compulsivamente queriendo ganar. Observá que el partido seguirá igual aunque vos no estés en él. Decidí entonces que, de entrar será para elevar el nivel, brindando lo mejor de vos. Si en cambio pensás ingresar por el solo hecho de participar, sin captar la causa, el "para qué" se juega, mejor sustraete y seguí siendo testigo. Hasta que refuerces los pensamientos superfluos y comiences a captar la belleza subyacente y la energía que hay en ese partido, y te animes, posivo ya, a cruzar la línea y sumarte. Lo mismo sucede en el día a día: Hay cientos de hechos cotidianos que nos perdemos por mirar su cáscara y no su esencia.
El optimismo, encontrar en el medio del desierto el vaso medio lleno, producirá verdaderos logros internos. Y ley de atracción mental mediante, convertirá tu convicción y tu fe en merecimientos y maravillas por gozar. De la misma manera que cuando menos creas en vos mas calamidades atraerás.
Gracias por existir.
Claudio M.Dominguez
Una ventana a la vida
Vivir es a veces difícil, doloroso. Sentimos que la cuesta se nos hace cada vez más costosa de subir. Y esa terrible sensación de que cuando algo nos sale mal, luego llega algo peor y más tarde otra cosa más y nos embadurnamos en la desazón de sentir que nuestra vida se ha convertido en un cúmulo de desastres, uno tras otro, y con los que no tenemos mucho que ver.
No hemos hecho nada para merecer semejante sucesión de castigos. "Que se corte la mala racha", pensamos una y otra vez tratando de imaginar porqué la vida se ha ensañado así con nosotros. A esto se agrega la tendencia de mirar a nuestro alrededor.
¿Y qué vemos? Si intentásemos ser imparciales veríamos gente en nuestra situación, otros en una mejor, aquellos que lo pasan muy bien como si vivieran en otro mundo (y que no siempre tiene que ver con las posesiones materiales o el dinero) y algunos que están aún peor que nosotros. Sí, peor. Aunque parezca mentira, siempre habrá alguien que estará peor que nosotros aunque no lo podamos creer. Nunca llegaremos a figurar en el "Libro de Records de Guinness" por ser nosotros la persona que peor lo pasa en el mundo.
Pero nuestra tendencia melodramática nos dejará ver solamente a aquellos que están mejor que nosotros. Incluso a los que son felices. Y ello nos sumergirá en un pozo todavía más profundo. "Somos los únicos y más grandes desgraciados", nos diremos a nosotros mismos.
No podemos advertir en aquel momento cuanto nos equivocamos y quizás inconscientemente tampoco deseemos hacerlo. De todas maneras duele, lloramos, nos deprimimos, nos angustiamos. Incluso por momentos quedamos paralizados por la maligna idea de que no importa lo que hagamos, de todas maneras todo irá cada vez peor.
Lloramos, lloramos, lloramos. Pero nuestras penas no terminan de lavarse. La sucesión de inconvenientes, de situaciones no deseadas continúa. Pero el tormento debe cesar. Dicen que "no hay mal que dure cien años ni cuerpo (y mente, diría yo) que lo resista".
Entonces pareciera que en algún momento descubrimos que si las desgracias en el afuera no cesarán al menos debemos lograr que cesen las de nuestro interior, pues de esa manera es imposible continuar viviendo toda la vida.
En el momento que cada uno de nosotros lo deseemos de verdad, en medio de tanta oscuridad podremos producir el milagro de ver aparecer una ventana que se nos abre a una infinita sucesión de posibilidades representadas por el intenso brillo de un haz luminoso que sabrá traer a nuestras vidas la paz y el amor que deseamos, la felicidad que merecemos.
La ventana será nuestra mente, la luz nuestros pensamientos. Así, la oscuridad y negrura que rodea nuestras vidas de pronto se hará tan clara que nos dará la sensación de estar viviendo dentro de un Sol propio que nos cobija y nos protege ofreciéndonos su calor sin quemarnos.
A partir de entonces descubriremos que nuestra ventana pende del aire permaneciendo siempre abierta y cerrada a la misma vez. En ese preciso momento advertiremos la inmensa fogosidad del tiempo. Lo efímera e inquieta que es cada fracción de segundo. Que tanto lo que nos place como lo que aborrecemos habrá quedado en el pasado apenas con un chasquido de nuestros dedos.
De pronto, cuando nos decidamos a crear esta realidad para nosotros, como por arte de magia podremos observar el milagro de que en nuestro entorno, en el exterior, las cosas también cambian. La oscuridad se desvanece, todo se aclara. Lo que fallaba empieza a salir bien. Todo comienza a ir sobre ruedas. Se ha producido el milagro.
Pero sólo cuando advirtamos que no se trata de un milagro sino de algo que siempre ha estado allí a nuestra disposición y lo único que teníamos que hacer era tomarlo, recién entonces nuestra ventana quedará abierta por siempre sin posibilidad de volverse a cerrar y nuestra oscuridad... quedará reducida a la del descanso cotidiano, aquella que aparece detrás de nuestros párpados cuando hemos decidido visitar nuestros sueños.
Dedicado a todos los amigos que sufren, de un amigo que sufrió.
No hemos hecho nada para merecer semejante sucesión de castigos. "Que se corte la mala racha", pensamos una y otra vez tratando de imaginar porqué la vida se ha ensañado así con nosotros. A esto se agrega la tendencia de mirar a nuestro alrededor.
¿Y qué vemos? Si intentásemos ser imparciales veríamos gente en nuestra situación, otros en una mejor, aquellos que lo pasan muy bien como si vivieran en otro mundo (y que no siempre tiene que ver con las posesiones materiales o el dinero) y algunos que están aún peor que nosotros. Sí, peor. Aunque parezca mentira, siempre habrá alguien que estará peor que nosotros aunque no lo podamos creer. Nunca llegaremos a figurar en el "Libro de Records de Guinness" por ser nosotros la persona que peor lo pasa en el mundo.
Pero nuestra tendencia melodramática nos dejará ver solamente a aquellos que están mejor que nosotros. Incluso a los que son felices. Y ello nos sumergirá en un pozo todavía más profundo. "Somos los únicos y más grandes desgraciados", nos diremos a nosotros mismos.
No podemos advertir en aquel momento cuanto nos equivocamos y quizás inconscientemente tampoco deseemos hacerlo. De todas maneras duele, lloramos, nos deprimimos, nos angustiamos. Incluso por momentos quedamos paralizados por la maligna idea de que no importa lo que hagamos, de todas maneras todo irá cada vez peor.
Lloramos, lloramos, lloramos. Pero nuestras penas no terminan de lavarse. La sucesión de inconvenientes, de situaciones no deseadas continúa. Pero el tormento debe cesar. Dicen que "no hay mal que dure cien años ni cuerpo (y mente, diría yo) que lo resista".
Entonces pareciera que en algún momento descubrimos que si las desgracias en el afuera no cesarán al menos debemos lograr que cesen las de nuestro interior, pues de esa manera es imposible continuar viviendo toda la vida.
En el momento que cada uno de nosotros lo deseemos de verdad, en medio de tanta oscuridad podremos producir el milagro de ver aparecer una ventana que se nos abre a una infinita sucesión de posibilidades representadas por el intenso brillo de un haz luminoso que sabrá traer a nuestras vidas la paz y el amor que deseamos, la felicidad que merecemos.
La ventana será nuestra mente, la luz nuestros pensamientos. Así, la oscuridad y negrura que rodea nuestras vidas de pronto se hará tan clara que nos dará la sensación de estar viviendo dentro de un Sol propio que nos cobija y nos protege ofreciéndonos su calor sin quemarnos.
A partir de entonces descubriremos que nuestra ventana pende del aire permaneciendo siempre abierta y cerrada a la misma vez. En ese preciso momento advertiremos la inmensa fogosidad del tiempo. Lo efímera e inquieta que es cada fracción de segundo. Que tanto lo que nos place como lo que aborrecemos habrá quedado en el pasado apenas con un chasquido de nuestros dedos.
De pronto, cuando nos decidamos a crear esta realidad para nosotros, como por arte de magia podremos observar el milagro de que en nuestro entorno, en el exterior, las cosas también cambian. La oscuridad se desvanece, todo se aclara. Lo que fallaba empieza a salir bien. Todo comienza a ir sobre ruedas. Se ha producido el milagro.
Pero sólo cuando advirtamos que no se trata de un milagro sino de algo que siempre ha estado allí a nuestra disposición y lo único que teníamos que hacer era tomarlo, recién entonces nuestra ventana quedará abierta por siempre sin posibilidad de volverse a cerrar y nuestra oscuridad... quedará reducida a la del descanso cotidiano, aquella que aparece detrás de nuestros párpados cuando hemos decidido visitar nuestros sueños.
Dedicado a todos los amigos que sufren, de un amigo que sufrió.
-Rudy Spillman-
por Yehuda Berg
El júbilo es revelado por el crecimiento personal, pero el ego busca distraernos de seguir hacia adelante. El ego evita que tengamos disciplina. Promueve la pereza, la comodidad y la falta de responsabilidad. ¡Nos desvía de realizar todas las cosas que sabemos son lo mejor para nosotros! Entender que las distracciones provienen del ego puede ayudar a enfocarnos. Mantén tu mirada en la meta: Crecimiento, no comodidad. Ahora sal y haz lo que sea necesario para que el crecimiento ocurra.
El júbilo es revelado por el crecimiento personal, pero el ego busca distraernos de seguir hacia adelante. El ego evita que tengamos disciplina. Promueve la pereza, la comodidad y la falta de responsabilidad. ¡Nos desvía de realizar todas las cosas que sabemos son lo mejor para nosotros! Entender que las distracciones provienen del ego puede ayudar a enfocarnos. Mantén tu mirada en la meta: Crecimiento, no comodidad. Ahora sal y haz lo que sea necesario para que el crecimiento ocurra.
EL PUNTO NEGRO
Cierto día, un profesor entra al salón de clases y le dice a los alumnos, que se preparen para una prueba sorpresa. Todos se pusieron nerviosos, asustados por el examen que vendría, mientras el profesor iba entregando la hoja del examen con la parte frontal para abajo, de modo que no vieran lo que contenía hasta que él explicara en qué consistía la prueba. Una vez que entregó todas las hojas, les pidió que dieran vuelta la hoja y vieran el contenido. Para sorpresa de todos era una hoja en blanco que tenía en el medio un punto negro. Viendo la cara de sorpresa de todos sus alumnos, el profesor les dijo:
- Ahora van a escribir una redacción sobre lo que están viendo.
Todos los jóvenes, confundidos, se pusieron a pensar y a escribir sobre lo que veían. Terminado el tiempo, el maestro recogió las hojas, las colocó en el frente del escritorio y comenzó a leer las redacciones en voz alta. Todas, sin excepción se referían al punto negro de diferentes maneras. Terminada la lectura, el profesor comenzó a hablar de la siguiente manera: - Este examen no es para darles una nota, les servirá como lección de vida. Nadie habló de la hoja en blanco, todos centraron su atención en el punto negro. Esto mismo pasa en nuestra vida, en ella tenemos una hoja en blanco entera, para ver y aprovechar, pero nos centramos en los puntos negros.
La vida es un regalo de la naturaleza, nos es dada con cariño y amor, siempre tenemos sobrados motivos para festejar, por nuestra familia, por los amigos que nos apoyan, por el empleo que nos da el sustento, por los milagros que nos suceden diariamente, y no obstante insistimos en mirar el punto negro, ya sea el problema de salud que nos afecta, la falta de dinero, la difícil relación con un familiar, o la decepción con un amigo. Los puntos negros son mínimos en comparación con todo lo que diariamente obtenemos, pero ellos ocupan nuestra mente en todo momento. Saca tu atención de los puntos negros, aprovecha cada bendición, cada momento que el Creador te da y SE FELIZ.
Autor Desconocido
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