domingo, 24 de junio de 2012

Krishnamurti



Deben tener ese extraordinario sentimiento, esa sensibilidad hacia todo, hacia el animal, el gato que camina por el muro, la mugre, la suciedad, la inmundicia de los seres humanos que viven en la pobreza, en la desesperación. Deben ser sensibles, que es sentir con intensidad, no se trata de sentir en una dirección determinada ni tampoco de una emoción que viene y va, sino que se trata de ser sensible con los nervios, los ojos, el cuerpo, los oídos, la voz. Deben ser completamente sensibles todo el tiempo. A menos que sean completamente sensibles, no habrá inteligencia. La inteligencia llega con la sensibilidad y la observación. La sensibilidad no surge del conocimiento infinito y de la información. Puede que conozca todos los libros del mundo; puede que los haya leído, devorado, puede que conozca a todos los autores, puede que sepa todo lo que se ha dicho; pero todo eso no da la inteligencia. La inteligencia llega con esa sensibilidad, con la sensibilidad total de su mente, consciente e inconsciente; y también con la sensibilidad de su corazón y sus extraordinarias capacidades como el afecto, la simpatía, a la generosidad. Con eso, llega un intenso sentimiento, sentimiento por la hoja que cae del árbol con sus colores otoñales y también por la mugre de una calle sucia; uno tiene que ser sensible a ambas cosas, no puede ser sensible a una y no a la otra. Uno es sensible, no a una cosa u otra.

El amor es la energía más fuerte de todas-Yehuda Berg

El corazón no puede contener temor y amor al mismo tiempo. Cuando nuestros corazones contienen temor, no podemos amar. El temor es preocuparnos de que no obtengamos aquello que necesitamos. El amor es compartir con la otra persona. Cuando caminamos con amor en nuestro corazón, vivimos con amor, entonces estamos en afinidad con el Creador y no hay necesidad de temor. El amor es la energía más fuerte de todas.

Destruyendo nuestra libertad para crear por Juan Angel Moliterni


por Juan Angel Moliterni
El arquero, que competía para ganar una insignificante vasija de barro, disparó con gran pericia: sin esfuerzo, con gracia y precisión. Cuando aumentó la recompensa y ésta pasó a ser un adorno de bronce, sus manos empezaron a temblar, y sólo con un esfuerzo supremo pudo alcanzar el blanco. Cuando aumentó de nuevo la recompensa y ésta pasó a ser un lingote de oro, sus ojos le fallaron. Bizqueando como si fuera a quedarse ciego, temblando como una hoja al viento, falló completamente el blanco, y las risas de la multitud aumentaron su vergüenza. No es que hubiera perdido sus habilidades, sino sólo su confianza en ellas, al dejar que el valor imaginado de la recompensa destemplara sus nervios y enturbiara su visión… En la base de nuestra impaciencia lo que hay es una falta de confianza en nosotros mismos, en el otro y en el proceso que creamos juntos. Esta falta de confianza atrapa a ambos, destruyendo nuestra libertad para crear.
PETICION MUNDIAL URGENTE!!! 
(Doctor Wayne W. Dyer, autor de "Tus zonas erróneas" y "El cielo es el límite")

A todas las personas que sostienen el deseo y la intención suprema, para que reine permanentemente y de modo definitivo el Amor, la Paz y la Alegría.

Con el fin de ayudar a nuestro Plane
ta y a todos sus habitantes a dar a luz el Nuevo Mundo, pedimos a todos ' los creadores de luz ', quienes sientan como nosotros la necesidad de hacer el compromiso de vibrar y sostener permanentemente ese estado en su máxima intensidad.

Esto es urgente para crear el salto cuántico necesario para darnos a luz a nosotros mismos.

Para hacer este compromiso, sólo hay que decir en voz alta "YO DECRETO, AQUÍ Y AHORA, HACER REINAR PERMANENTEMENTE EL AMOR, LA PAZ Y LA ALEGRÍA, EN MÍ Y ALREDEDOR DE MÍ, PARA MI MÁS ALTO BENEFICIO Y EL MÁS ALTO BENEFICIO DE TODOS".

Luego es necesario sentir emociones como cuando uno está "enamorado". Es bueno mantener esta frecuencia de una manera "cuasi obsesiva ", y naturalmente, obrar en consecuencia.

Se pide hacer este compromiso por un mínimo de 21 días para así crear y activar los circuitos neuronales y energéticos necesarios.

Durante estos 21 días, cuanto más veces se repita: " Soy Amor, Paz, Alegría ", sintiendo, al mismo tiempo, las emociones correspondientes, manifestándolo en nosotros mismos y en nuestro alrededor.

Los resultados serán colosales porque un individuo que vive y vibra en alineamiento con la energía optimista y la voluntad de no juzgar a otros contrapesará la negatividad de 90.000 personas que viven en niveles más bajos de energía. Un individuo que vive y vibra en el alineamiento con la energía de amor y respeto hacia todo cuanto existe contrapesará la negatividad de 750.000 personas que viven en niveles más bajos de energía.

Un individuo que vive y vibra en el alineamiento con la energía de iluminación, alegría, y paz infinita, contrapesará la negatividad de diez millones de personas que viven en niveles más bajos de energía...

Doctor Wayne W. Dyer

TODA LA CREACIÓN AGRADECE POR ADELANTADO TU ENTREGA, QUE TE SERÁ DEVUELTA CENTUPLICADA.

Gracias por compartir esto tan rápidamente como sea posible, y con el máximo número posible de personas.

Cualquier traducción respetando la esencia del contenido, es bienvenida

ENSEÑANZAS Krishnamurti


Cualquier tendencia o talento que conduce al aislamiento, cualquier forma de identificación propia, por más estimulante que sea, distorsiona la expresión de la sensibilidad y produce insensibilidad. La sensibilidad se reduce cuando su grandeza se vuelve personal, cuando se da importancia al ‘yo’ y a lo ‘mío’; ‘yo’ pinto, ‘yo’ escribo’, ‘yo’ invento. Tan sólo cuando somos conscientes de cada movimiento de nuestro pensar y sentir en relación con los demás, con las cosas y con la naturaleza, la mente se abre, se vuelve flexible, deja de aferrarse a su seguridad, a sus exigencias y búsquedas; sólo entonces existe esa sensibilidad hacia lo feo y lo hermoso, libre de las trabas del ‘yo’. La sensibilidad hacia la belleza y hacia la fealdad no surge a través del apego, llega con el amor, cuando uno no crea sus propios conflictos. Si somos internamente pobres, nos satisfacemos con cualquier entretenimiento externo, con las riquezas, el poder y las posesiones. Cuando nuestros corazones están vacíos, acumulamos cosas. Si no podemos comprarlas nos rodeamos de objetos que consideramos hermosos, y debido a que le damos esa enorme importancia, nos apegamos a ellos, y así somos responsables de tanta desdicha y destrucción. El espíritu adquisitivo no nace de la belleza del amor, surge del deseo de seguridad, y estar seguro es ser insensible.