viernes, 27 de enero de 2012

mas de Krishnamurti

Terminar con el sufrimiento significa afrontar el hecho de nuestra propia soledad, de nuestro propio apego, de nuestras mezquinas y pequeñas exigencias de éxito, de nuestra necesidad de ser amado; terminar con el sufrimiento significa estar libre de interés propio y de esa absurda auto-lástima. Y cuando uno consigue ir más allá de todo esto, terminando tal vez con su dolor personal, aún está el inmenso sufrimiento colectivo, el sufrimiento del mundo. Uno puede terminar con su propio sufrimiento afrontando en sí mismo el hecho y la causa de ese sufrimiento, de hecho eso debe suceder para que la mente sea completamente libre. Sin embargo, cuando uno termina con todo esto, sigue presente el sufrimiento derivado de la enorme ignorancia que hay en el mundo; no me refiero a la falta de información o al conocimiento erudito sino a la ignorancia de uno mismo. La falta de conocimiento propio es la esencia de la ignorancia, y eso genera ese enorme sufrimiento que existe en todo el mundo. Pero ¿qué exactamente es el sufrimiento? Mire, no existen palabras para explicar el sufrimiento, como tampoco las hay para explicar el amor.

algo de Krishnamurti

Todos hemos experimentado dolor físico, a gran o pequeña escala, y podemos tratarlo con medicinas u otros remedios. Podemos observar el dolor con una mente desapegada, con una mente capaz de observar el dolor físico desde fuera. Uno puede observar su propio dolor de muelas y no implicarse emocional ni psicológicamente. Cuando uno se implica emocional y psicológicamente con el dolor de muelas, entonces el dolor aumenta y uno se siente terriblemente ansioso y temeroso. No sé si han observado este hecho. La clave está en tomar consciencia del dolor físico, fisiológico o biológico sin implicarse emocionalmente en ese darse cuenta. Darse cuenta del dolor físico, así como de la implicación psicológica que intensifica el dolor y genera ansiedad y miedo, darse cuenta y mantener completamente alejado el factor psicológico, requiere enorme atención, cierta cualidad de una actitud distante, cierta cualidad de observación desapegada. Entonces ese dolor no distorsiona las actividades de la mente, entonces el dolor físico no genera ninguna actividad neurótica de la mente.

El deseo....

El deseo es aquello que nos atrae entre nosotros. Deseo de paz mundial o deseo de guerra. Deseo de pizza o deseo de una ensalada. No importa cuán profundo o trivial, los deseos humanos son nuestro vínculo común. Todos desean felicidad; nadie desea sufrimiento. No obstante, con frecuencia confundimos la búsqueda de la felicidad de alguien (la evasión del sufrimiento) con una actitud “anti-yo”. ¿Cuán a menudo, por ejemplo, has pensado que un amigo, un maestro o un familiar estaba molesto contigo porque te estaba prestando menos atención de lo usual, sólo para después descubrir que había pasado por una tragedia personal (tal vez alguna muerte, una enfermedad o una riña familiar) que, simplemente, causó que se apartara un poco? No sólo de ti, sino de todos; hasta que se sintiera estable nuevamente. Cuando tomamos de forma personal las acciones de otras personas, es nuestro ego hablando; diciéndonos que somos el centro del universo, que todo lo que ocurre en nuestra vida gira alrededor de nosotros. Recuerda, tu ego es la cortina que te separa del ámbito del 99% de la realización. Cuanto más lo doblegues, más se abrirá la cortina y más pronto se cumplirán tus deseosYehuda Berg